viernes, 9 de octubre de 2009

Orwelliano

Resulta que como tantos docentes nuevos de la Ciudad de Buenos Aires comencé hace muchos meses la “maratónica ficha censal”.
Debí ir dos veces al Hospital Rawson por un problemita horario, la segunda vez salí de mi domicilio a las 5 de la mañana. Ah, nos les aclaré vivo en Capital, no en Humahuaca.
Después de peregrinar por el microcentro porteño varias veces, también debí dar cuenta de mi honestidad judicial, estaba limita como un angelito (¡qué gracioso el señor del ministerio al hacer este comentario!, ¿no?).
Pero hoy, me sentí inmersa en un cuento fantástico, la granja de animales era un cuento de pañales. ¿Por qué? Les cuento...
Llego puntualmente al Edificio del Plata, 9 a.m., me presento en planta baja y el señor de recepción me informa que debo ir al 5° piso. Primer error.
El piso correcto era el 4°, bueno...un error lo tiene cualquiera.
Llego 9.10 al la puerta en cuestión . Un temible cartel decía:
No hay más números. No golpee.
Pregunto a las personas de la fila. Varias me dicen: tenés que venir tipo 6.15 AM para conseguir turno.
Golpeo la puerta, toc, toc, nada...
A los 5 minutos un señor me dice tajantemente: espere.
Otros 10 minutos más pido por la jefa del sector, le digo:
Mire señora Liliana, llegué en el horario puntual y me dicen que no hay más números (reparten 80). Le cuento, yo jamás voy a poder venir a las 6 de la mañana, soy sola con dos hijos menores, trabajo todo el día con niños discapacitados que necesitan imperiosamente atención, no puedo faltar a mi tarea otro día.
La señora jefa del sector, no me da ninguna solución, ni me escucha...
Hago reclamos, subo, bajo, telefoneo, me quejo, protesto, escribo, lo difundo.
¡El problema es de nos-otros, queridos argentinos!
En la granja de animales hay de todo.
¿ En que corral está vos?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Kari, te leo y parece que estás contando mi historia de hace varios años atrás... Me suena muy familiar; lamentable, porque a pesar de que pasaron muchos años... sigue sucediendo lo mismo.
Y encima te dicen... "es el Sistema" frase muy famosa en la jerga de nuestra Carrera Docente.
Ojalá algún día, podamos decir, "me atendieron, nada más, que como corrreponde"
Un beso y a seguirrr!!
Clauchi

Anónimo dijo...

Clauchi: como titulé en otros sitios, el problema parece ser digno de alguna novela de Orwell.
El sistema sostiene una serie "falta de valores".
Mañana sigo con la historia, después les cuento...
Besos

RAQUEL BARBIERI dijo...

Querida Kari,

Es tal cual lo que decís de la rebelión en la granja.

¿Cómo será el casting que hacen para reclutar empleados como los que tenemos en las instituciones del estado? (Querría estar presente para por lo menos, tener una idea de qué se elige en ellos, qué se les pide).

Un abrazo enorme en el día de la madre :)

Lic. Karina Morales dijo...

Mirá, no tengo idea cómo ingresan los empleados al Estado, yo como docente de la Ciudad he tenido que perfeccionarme muchísimo y cada año tengo que volver a presentarme en acto público.
Ahora ¿ Cómo ingresarán algunos administrativos? No sé...
Besos y mil gracias!